El dirigente de la Central de Barrios de Juliaca, Eusebio Cabrera Chunga, lanzó una grave denuncia contra un grupo de siete dirigentes que viajaron a la ciudad de Lima para reunirse con la presidenta electa, Keiko Fujimori. Según Cabrera, estos representantes han «traicionado» los intereses de la población al priorizar negocios particulares sobre la fiscalización del Proyecto Integral de Agua y Alcantarillado (PIAA), el cual enfrentaría riesgos presupuestales críticos.

Cabrera Chunga fue enfático al señalar que los dirigentes que viajaron a la capital (entre los que mencionó a los señores Filomeno, Carmelo y Domingo) ya no representan los intereses de Juliaca. La denuncia sostiene que estos líderes estarían más interesados en asegurar el alquiler de sus propios volquetes y maquinarias a las empresas ejecutoras del proyecto, así como en colocar personal de su confianza en las obras, dejando de lado su labor de monitoreo y vigilancia.

«Esos dirigentes ya no representan a los intereses de Juliaca porque ellos están más pensando en alquilar sus volquetes, sus maquinarias a las empresas… para satisfacer esas necesidades internas que tienen», sentenció el dirigente, calificando el actuar de sus colegas como un «tráfico» con las necesidades básicas de la ciudad.

La preocupación de Cabrera radica en que, mientras estos dirigentes se encuentran en Lima, el proyecto de agua enfrenta serios problemas técnicos y financieros. Informó que fuentes no oficiales advierten que la IV etapa del PIAA no tendría garantizado su financiamiento por parte del Estado, sumándose a los retrasos en las etapas I, II y III.

El dirigente recordó que el compromiso inicial era concluir el proyecto integral para el año 2026. Sin embargo, bajo el panorama actual de falta de contrapartida estatal y desidia dirigencial, la entrega de la obra podría postergarse incluso hasta el año 2030. «El Estado peruano no ha asignado la contrapartida, ¿cómo se va a concluir este proyecto?», cuestionó.