El analista político y excongresista Alberto Quintanilla Chacón analizó sobre la actual coyuntura nacional, donde alertó sobre lo que considera un avasallamiento de los sectores conservadores que han copado todos los poderes del Estado, advirtiendo que el próximo gobierno de Keiko Fujimori representará una peligrosa concentración de poder.

Para el analista, el panorama político actual se caracteriza por la falta de una verdadera división de poderes. Sostuvo que el fujimorismo asume el mandato con el control de las instituciones, lo que aumenta el riesgo de autoritarismo. «El poder corrompe y el poder absoluto corrompe absolutamente», sentenció Quintanilla, señalando que los antecedentes del fujimorismo sugieren que este nuevo mandato será más peligroso que los anteriores al contar con el control total desde el inicio.

Asimismo, criticó duramente la reciente promulgación de la denominada «ley pro-crimen» por parte del Congreso. Según explicó, esta norma propicia el abuso al permitir que los excesos y delitos comunes cometidos por las Fuerzas Armadas y la Policía Nacional sean juzgados en el fuero privativo militar-policial, garantizando así una mayor impunidad en lugar de someterlos al fuero común.

Quintanilla cuestionó la transparencia del proceso electoral que dio como ganadora a Fujimori, afirmando que hubo un «fraude que se vino desde mucho antes». Entre sus argumentos, mencionó que el sistema permitió la dispersión de partidos políticos para debilitar la democracia y denunció la falta de resguardo y seguridad en el traslado de los votos del extranjero, lo cual, a su juicio, fue manipulado por quienes manejaban el sistema electoral.

El analista advirtió que vendrán «tiempos duros» donde periodistas, dirigentes sociales, políticos y sindicales estarán en la mira del poder si resultan incómodos para el oficialismo. Ante este escenario, Quintanilla planteó que la única defensa de la ciudadanía es la organización y la movilización.

(E.C)