Los ex directivos de la Federación Regional de Folklore y Cultura de Puno, Jovi Parahuayo, Zenón Contreras, Simón Huanca y José Palomino, negaron denuncias de usurpación de funciones, además cuestionaron la legalidad de la actual dirigencia tras ser destituidos y expulsados en una asamblea reciente. Señalaron que la actual junta directiva no estaría inscrita en Registros Públicos, por lo que sus actos no tendrían validez legal.

Los ex directivos señalaron que fueron víctimas de una emboscada, y afirmaron que fueron expulsados por buscar transparencia en la venta de las entradas para los concursos, además denunciaron presuntas irregularidades en la organización y administración de actividades realizadas por la federación, principalmente en el control y rendición de cuentas por la venta de boletos durante eventos como Cancharani, Manco Cápac y el lanzamiento de la festividad. Indicaron que existiría un desfase entre la cantidad de asistentes observados y los montos económicos reportados, lo que habría motivado que solicitaran mayores medidas de control, como la individualización de entradas mediante códigos QR y numeración manual.

Los ex directivos afirmaron que su expulsión se habría realizado sin respetar el debido proceso, ya que no se les habría permitido ejercer su derecho a defensa ni se habría cumplido con una convocatoria formal. También señalaron que no existirían libros de actas, secretaría técnica ni transferencia documentada de la gestión anterior, y anunciaron que evaluarán acciones legales una vez que sean notificados oficialmente de la decisión adoptada por la asamblea. (R.A.)