
La oportuna intervención de los vecinos de la urbanización Satélite permitió la retención de dos jóvenes, de 17 y 18 años, quienes fueron sorprendidos trasladando una refrigeradora y otros objetos de presunta procedencia ilícita durante la tarde de este miércoles. El hecho ocurrió en la intersección del jirón 28 de Julio con el pasaje San Marcos.
De acuerdo con el reporte de los moradores, tres personas caminaban por la zona cargando una refrigeradora sin utilizar ningún vehículo, situación que despertó sospechas entre los residentes. Al ser increpados por los vecinos, uno de los implicados logró escapar, mientras que los otros dos fueron retenidos hasta la llegada de las autoridades.

Minutos después acudieron al lugar agentes de Serenazgo de la Municipalidad Provincial de San Román y efectivos de la Policía Nacional del Perú, quienes, durante la intervención, encontraron en poder de los retenidos dos teléfonos celulares. Asimismo, en las inmediaciones de un parque hallaron botellas de bebidas alcohólicas, una cizalla —herramienta que habría sido utilizada para forzar el ingreso a una vivienda— y una frazada.
Los intervenidos presentaban aparentes signos de ebriedad y ofrecieron versiones distintas sobre lo ocurrido. El joven de 18 años manifestó que únicamente estaba ayudando a trasladar la refrigeradora por encargo de un conocido, quien le habría ofrecido pagarle 20 soles por el trabajo. Además, aseguró que no reside en la zona.

Por su parte, el menor de 17 años, quien dijo ser estudiante del colegio Comercio 32, afirmó que fue engañado y amenazado por el sujeto que logró escapar. Según su versión, este le indicó que retirarían la refrigeradora de su propia vivienda, por lo que aseguró desconocer que el bien pudiera haber sido sustraído de otro inmueble.
Hasta el cierre de las diligencias, ninguna persona se había presentado para denunciar el presunto robo ni se había identificado la vivienda de donde habría sido retirada la refrigeradora y los demás objetos. En tanto, los dos jóvenes fueron trasladados a la dependencia policial para continuar con las investigaciones y esclarecer la procedencia de los bienes, mientras las autoridades esperan que los propietarios afectados formalicen la denuncia correspondiente.
