
La Gerencia General del Gobierno Regional de Puno aceptó la renuncia irrevocable de Everardo Aracayo Quispe al cargo de gerente regional de Desarrollo Social, en medio de una creciente controversia por un presunto hecho irregular vinculado a un denominado “congreso fantasma”.
La dimisión fue oficializada mediante la Resolución Gerencial General Regional N.º 106-2026, emitida el pasado 30 de abril de 2026. En el documento se dispone la aceptación inmediata de la renuncia, así como la notificación a las instancias correspondientes.
La salida del funcionario ocurre tras revelarse cuestionamientos sobre la presunta ejecución de un evento para el cual se habría destinado un presupuesto de 29 mil soles, sin que exista claridad sobre su realización efectiva.

Al respecto, Aracayo Quispe reconoció haber aprobado el plan y el presupuesto del evento; sin embargo, aseguró que la ejecución estuvo a cargo de otra área. Asimismo, denunció que su firma habría sido falsificada en documentos que sustentarían la realización de la actividad.
“No es mi rúbrica, ha sido falsificada”, declaró el exfuncionario, quien anunció que solicitará una pericia grafotécnica ante el Ministerio Público para esclarecer los hechos.
No obstante, también admitió haber firmado documentos de conformidad “de buena fe” y en el marco de diversos trámites administrativos, lo que ha generado cuestionamientos sobre los mecanismos de control interno en la gestión de recursos públicos.

El caso ya se encuentra en conocimiento del Ministerio Público, entidad que deberá determinar las responsabilidades correspondientes respecto al uso del presupuesto y la veracidad de los informes presentados.
