
El electo diputado por la región de Puno, César Tito Rojas, se pronunció sobre el panorama político nacional tras la proclamación de Keiko Fujimori como presidenta, calificando su futuro gobierno como «totalmente ilegítimo». El parlamentario de Juntos por el Perú advirtió que la nueva mandataria enfrentará un fuerte descontento popular y anunció la consolidación de un bloque de oposición para confrontar medidas que afecten los recursos estratégicos del país.
Tito Rojas informó que su bancada, en coalición con agrupaciones como Ahora Nación (de Alfonso López Chao) y Obras (de Ricardo Belmont), ya tiene establecida una agenda prioritaria para el inicio de la gestión legislativa. Entre los puntos principales destacan la derogatoria de las denominadas «leyes pro crimen», la búsqueda de libertad para Pedro Castillo y la exigencia de justicia y cárcel para los responsables de delitos de lesa humanidad.
Asimismo, el legislador señaló que este bloque se mantendrá vigilante ante cualquier intento de privatización o concesión de activos estatales. «Si el fujimorismo pretende despedir trabajadores, vender Petroperú o concesionar el agua, tenemos que salir al frente», sentenció.
El electo diputado mostró su total indignación frente a la postura de los alcaldes provinciales de Puno y San Román, quienes han extendido invitaciones formales a la presidenta electa. Respecto al alcalde de Puno, Javier Ponce, calificó su actitud como una «traición descarada», sugiriendo que el burgomaestre busca «congraciarse» con el fujimorismo para obtener protección ante sus propios procesos judiciales, debido al supuesto control que dicho partido ejercería sobre el Poder Judicial y la Fiscalía.
Sobre el alcalde de Juliaca, Óscar Cáceres, Tito Rojas manifestó que su respaldo no es una sorpresa, tildándolo de «miserable reaccionario» y recordándole su pasado como exmilitar. Afirmó que, aunque las autoridades decidan «tirarle flores» a Fujimori, el pueblo de Juliaca y las organizaciones sociales mantienen una lectura distinta de rechazo.
De cara al inicio de las funciones parlamentarias el 15 de julio, Tito Rojas anticipó una ardua disputa por el control de las mesas directivas tanto en la Cámara de Diputados como en la de Senadores. El legislador puneño advirtió que el fujimorismo peleará «con uñas y dientes» por estas instancias, por lo que su bloque busca sumar fuerzas con otras agrupaciones para evitar que la «ultraderecha» lidere el Congreso.
Finalmente, mencionó que el éxito de esta estrategia dependerá del diálogo y la concertación en los próximos días, criticando a ciertos sectores políticos que estarían «jugando a doble cachete» y viendo sus intereses particulares, como la obtención de la Presidencia del Consejo de Ministros (PCM).
(E.C)
