
El gerente de la línea de servicio urbano 1-B, Efraín Vilca Tapara, confirmó que el vehículo involucrado en el reciente accidente de tránsito pertenecía a su empresa, aunque aseguró que el conductor, identificado como Nelson Sucapuca, habría dejado de laborar hace aproximadamente una semana antes del hecho.
Durante una entrevista brindada a medios de comunicación, Vilca Tapara señaló que el transportista trabajaba como “inquilino” dentro de la empresa y que presentó una solicitud formal para retirarse. Según indicó, la decisión habría sido motivada por problemas familiares y dificultades económicas relacionadas con el incremento del combustible.

“Sí se identificó plenamente que es un vehículo que pertenecía a la 1-B”, declaró el gerente, quien además explicó que recién tomó conocimiento completo de la situación debido a que se encontraba de viaje y retornó recientemente a la ciudad. Asimismo, sostuvo que intentó comunicarse con el conductor tras el accidente, pero no obtuvo respuesta.
Pese a admitir que la unidad aún mantenía el logotipo de la empresa, Vilca Tapara insistió en que existen documentos que acreditan el retiro del transportista. Sin embargo, no pudo precisar la fecha exacta de presentación de dicha solicitud, argumentando que no tenía los documentos consigo en ese momento.

El representante de la empresa también respondió a los cuestionamientos sobre la aparente falta de pronunciamiento de la línea 1-B durante los primeros días posteriores al accidente. Indicó que no abandonó sus funciones, sino que se encontraba atendiendo asuntos laborales fuera de la ciudad y que tuvo dificultades para responder las llamadas telefónicas.
Respecto a la responsabilidad del conductor, el gerente fue enfático en señalar que debe recibir una sanción ejemplar si las investigaciones determinan su responsabilidad. “El que ha cometido ese error debe hacerse responsable”, manifestó, agregando que serán las autoridades policiales y fiscales quienes determinen las acciones correspondientes.

No obstante, las declaraciones del gerente fueron rechazadas por la esposa de la víctima, Macario Barrantes Callata. Amelia Cruz Barrantes expresó su indignación y aseguró que la empresa estaría intentando encubrir al conductor involucrado. Según afirmó, no creen en la supuesta renuncia presentada por el chofer.
“Ese documento lo juegan el gerente y el propietario. Están buscando encubrir”, manifestó entre lágrimas, advirtiendo además que la familia continuará exigiendo justicia incluso hasta instancias nacionales si el conductor no se presenta ante las autoridades.

La mujer también cuestionó las condiciones en las que habría estado manejando el conductor al momento del accidente, señalando que posiblemente se encontraba en estado de ebriedad y sugiriendo presuntas irregularidades como la falta de SOAT o licencia de conducir. Asimismo, responsabilizó a la empresa por no brindar capacitaciones adecuadas a sus choferes.
Finalmente, Amelia Cruz Barrantes exhortó al conductor a entregarse y asumir las consecuencias de sus actos, advirtiendo que el caso no quedará impune y que la empresa podría enfrentar sanciones si no colabora con las investigaciones.
