
El director del Instituto Superior Tecnológico Manuel Núñez Butrón, Víctor Pando Beltrán, advirtió que la paralización de la obra de infraestructura y equipamiento del plantel podría desencadenar el cierre administrativo de la institución si no se logra presentar, hasta el próximo 3 de junio, el expediente técnico exigido por el Ministerio de Educación para el proceso de licenciamiento.
La autoridad educativa cuestionó duramente el incumplimiento de plazos por parte del Gobierno Regional de Puno y denunció la falta de información oficial sobre el estado real del proyecto, cuya ejecución arrastra retrasos desde el año 2018.
“Tenemos como fecha límite el 3 de junio para presentar el expediente técnico. La condición básica de calidad número cuatro, relacionada con infraestructura y equipamiento, no la podemos completar en estos momentos”, declaró Pando Beltrán, al tiempo de exigir explicaciones claras sobre la reanudación de los trabajos paralizados desde fines de marzo.

Según explicó, la obra fue suspendida por un periodo inicial de tres meses, de acuerdo con la notificación realizada por el residente, coordinador y supervisor del proyecto. Sin embargo, lamentó que las constantes promesas de entrega no se hayan cumplido. “Ya no creemos en tantas fechas que nos han dado. Si no somos escuchados, vamos a tomar medidas de fuerza”, advirtió.
Equipamiento inconcluso y procesos trabados
El director detalló que la principal traba no estaría en la infraestructura civil —que, según indicó, estaría prácticamente concluida al 100 %— sino en la falta de equipamiento indispensable para el funcionamiento académico de los talleres técnicos.
Entre los componentes pendientes figuran la instalación de una subestación eléctrica, necesaria para el funcionamiento de ascensores y equipos industriales; además de motores y sistemas trifásicos para las especialidades de Mecatrónica Automotriz, Mecánica de Producción Industrial y Explotación Minera. También faltan pisos epóxicos para talleres, bombas de agua y otros implementos técnicos.

Pando Beltrán cuestionó además la falta de transparencia en los procesos de contratación. “Hay una situación nebulosa, no está del todo claro qué viene ocurriendo. Los ganadores de procesos no asumen responsabilidades y no tenemos información oficial”, señaló.
Más de mil estudiantes en riesgo
La preocupación crece debido a que el incumplimiento del expediente técnico podría activar automáticamente el proceso de cierre institucional dispuesto por el Ministerio de Educación, afectando a más de 1,100 estudiantes.
“El procedimiento es claro: si no presentas el expediente técnico, al día siguiente te notifican el inicio del proceso de cierre, tanto para institutos públicos como privados”, explicó el director.

Ante este escenario, la institución solicitó formalmente una ampliación del plazo hasta el 31 de diciembre de 2026. El pedido ya habría sido remitido por la Dirección Regional de Educación de Puno al Gobierno Regional, aunque aún esperan la aprobación del Ministerio de Educación.
Reclaman diálogo directo con Richard Hancco
El director aseguró que han agotado diversas vías de gestión ante autoridades regionales y nacionales. Indicó que sostuvieron reuniones con la Dirección Regional de Educación, el Consejo Regional, la vicegobernadora regional e incluso representantes del Ministerio de Educación; sin embargo, afirmó que hasta ahora no reciben información oficial concreta sobre el estado del proyecto.
En ese contexto, hizo un llamado directo al gobernador regional de Puno, Richard Hancco Soncco, para que abra un espacio de diálogo de alto nivel y priorice la culminación de la obra.

“Solo pedimos una conversación honesta, sincera y franca. Esta es la primera casa de estudios superiores tecnológicas de la provincia de San Román y no puede seguir en abandono”, expresó.
Anuncian posibles protestas
Frente a la incertidumbre y el silencio de las autoridades, el director confirmó que se evalúan medidas de protesta para la próxima semana con el respaldo de dirigentes de la provincia de San Román y congresistas de la región.
Según el escenario más optimista planteado por los responsables de la obra, los trabajos recién se retomarían a fines de junio y la entrega definitiva podría darse en agosto. Sin embargo, para la comunidad educativa el tiempo juega en contra y el riesgo de perder el licenciamiento institucional se vuelve cada vez más crítico.
