
Katia Abarca, productora frutícola del distrito de San Gabán, en la provincia de Carabaya, advirtió que la minería ilegal viene desplazando áreas agrícolas, principalmente en la región de Madre de Dios. Señaló que esta actividad provoca deforestación y graves daños a la flora y fauna, poniendo en riesgo importantes ecosistemas.
La agricultora cuestionó que el alto valor del oro se obtenga a costa de la destrucción de los bosques. Asimismo, sostuvo que esta problemática afecta una parte importante del pulmón del planeta y pidió mayor protección para las zonas productivas y los recursos naturales.
Abarca también indicó que «la falta de carreteras dificulta el traslado de la producción, aunque destacó que la carretera Interoceánica mejoró el acceso a los mercados. Con el apoyo de Devida, los productores impulsan cultivos alternativos como cacao, piña, copoazú y camu camu, además de transformar sus productos para generar valor agregado y comercializarlos en diversas regiones del país.«
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