
El exdecano del Colegio de Ingenieros del Perú – Consejo Regional Puno, César Guerra Ramos, cuestionó la planificación de la obra de mejoramiento del jirón Moquegua en Juliaca y sostuvo que la falta de coordinación entre la Municipalidad Provincial de San Román, Seda Juliaca y el Proyecto Integral de Agua y Alcantarillado (PIAA) habría generado la paralización de los trabajos y un retraso que podría extenderse entre cuatro y cinco meses.
Según explicó, desde la semana pasada había advertido que el cambio de las redes de agua y desagüe no debía ejecutarse mediante un adicional de obra de aproximadamente S/ 300 mil, como inicialmente se había planteado, debido a que dichas intervenciones ya estaban contempladas dentro del Proyecto de Mejoramiento de Redes e Infraestructura (PMRI-II), cuyo contrato fue resuelto. En ese sentido, señaló que la alternativa más viable era coordinar con el PIAA para que intervenga de manera inmediata en el jirón Moquegua mientras continúa con los trabajos en la salida a Arequipa.

Guerra Ramos precisó que las actuales tuberías de agua, fabricadas con asbesto cemento, deben ser reemplazadas obligatoriamente, ya que ese material ya no está permitido. Indicó que Seda Juliaca únicamente renovó un pequeño tramo de aproximadamente dos cuadras, por lo que el resto de la infraestructura continúa sin intervención. Asimismo, lamentó que en Juliaca las redes de agua y desagüe, diseñadas para una vida útil de 20 años, permanezcan en funcionamiento durante más de cinco décadas debido al abandono de las autoridades.
El ingeniero también criticó que las coordinaciones entre las entidades responsables recién se estén realizando cuando la obra ya se encuentra en ejecución. A su juicio, estos acuerdos debieron concretarse antes del inicio de los trabajos para evitar la suspensión del proyecto. «Es una gestión basada en la improvisación», afirmó, al cuestionar además las constantes modificaciones en diferentes obras ejecutadas por la actual administración municipal.

Respecto a las responsabilidades, sostuvo que el gerente de Infraestructura no puede atribuir las deficiencias del proyecto a los vecinos o al contratista, pues, según indicó, la elaboración y aprobación del expediente técnico corresponde a la propia Municipalidad Provincial de San Román. En ese sentido, consideró que existiría una presunta responsabilidad funcional de los funcionarios que aprobaron el expediente sin contemplar adecuadamente la renovación de las redes de agua y alcantarillado.
Finalmente, Guerra Ramos estimó que la ejecución de las obras de desagüe, buzones, conexiones domiciliarias y el posterior cambio de las redes de agua demandaría entre cuatro y cinco meses adicionales, por lo que consideró poco probable que el proyecto concluya dentro del plazo contractual de 210 días. Además, advirtió que la suspensión de la obra deberá ser reconocida oficialmente, ya que la paralización no sería responsabilidad de la empresa contratista, sino de las deficiencias detectadas en la planificación y elaboración del expediente técnico.
