
El regidor de la Municipalidad Provincial de San Román, Javier Chura Espirilla, cuestionó la permanencia del gerente de Infraestructura, Wilder Bazán Maldonado, en medio de la crisis que atraviesa la ejecución de obras públicas en Juliaca. El concejal señaló que el pedido de cambio de funcionario ya se había planteado el año pasado, sin que la actual gestión municipal tomara decisiones al respecto.
“Si en la recta final de su gestión lo hace, en buena hora”, manifestó el edil, al referirse a la posibilidad de que el alcalde disponga modificaciones en las gerencias municipales ante los constantes cuestionamientos por retrasos y paralizaciones de proyectos.
La comuna calcetera enfrenta actualmente serias observaciones debido a que varias obras presentan incumplimientos en los cronogramas establecidos, ampliaciones de plazo y ejecución deficiente. Por esta razón, la Gerencia de Infraestructura fue citada a una sesión de consejo municipal para informar sobre el avance físico y financiero de los proyectos ejecutados tanto por administración directa como indirecta.

Entre las obras más cuestionadas figura el mejoramiento del jirón Piérola, que hasta la fecha no ha sido entregado pese a los anuncios realizados por la municipalidad. Asimismo, la obra Geranios, ejecutada por contrata, permanece paralizada, generando preocupación entre vecinos y autoridades locales.
A ello se suma la remodelación de la Plaza de Armas de Juliaca, cuya ejecución requiere una ampliación adicional de 30 días. Algunos regidores consideran que esta situación evidencia una constante incapacidad de la gestión municipal para cumplir con los plazos previstos desde el inicio de las intervenciones.
Chura Espirilla también criticó las explicaciones brindadas por el gerente de Infraestructura, quien atribuyó parte de los retrasos al incremento del precio del combustible. Según indicó, los problemas se arrastran desde el año pasado y responderían principalmente a deficiencias técnicas y falta de planificación por parte de los profesionales encargados de dirigir y supervisar las obras.

El concejal advirtió además que, debido al limitado tiempo que resta de gestión, varias obras podrían quedar inconclusas y convertirse en “obras por arrastre” para la próxima administración municipal. La preocupación alcanza incluso a proyectos emblemáticos previstos con miras al centenario de Juliaca, como el futuro cuartel de Serenazgo, cuya utilidad —según indicó— dependerá de la implementación de cámaras de videovigilancia mediante el mecanismo de obras por impuestos.
Finalmente, el regidor señaló que la sesión de consejo municipal programada para hoy será determinante para conocer el verdadero estado de las principales obras de la ciudad y evaluar si la actual gestión podrá culminar, al menos, los proyectos que registran mayores niveles de avance antes de concluir su mandato.
