
Los regidores de minoría Alex Rudy Fuentes Chambi y Pelayo Ramiro Quispe Mamani denunciaron públicamente que Azángaro vive un desgobierno total bajo la gestión del alcalde Salvador Apaza Flores, donde señalaron que el burgomaestre ha utilizado estrategias legales y recursos de apelación para dilatar su proceso de vacancia por nepotismo, logrando que el caso dure casi dos años sin resolución definitiva del JNE.
La situación contrasta con la celeridad con que dos regidores del mismo concejo fueron vacados en menos de un año, lo que generó suspicacias sobre un trato diferenciado y posibles irregularidades en el envío de documentación desde la secretaría municipal hacia el Jurado Nacional de Elecciones. Los fiscalizadores cuestionaron abiertamente este doble rasero en el manejo de los procesos.
En materia de obras, los regidores advirtieron que no existe un proyecto de envergadura en la provincia y que las iniciativas actuales corren el riesgo de quedar inconclusas. Citaron el Parque de la Familia, obra de diez millones de soles ejecutada por administración directa, que carece de maquinaria, materiales y apoyo técnico suficiente para concluirse antes del cierre de la gestión.
Los fiscalizadores denunciaron además indicios de corrupción administrativa y el presunto uso de fondos públicos para financiar asesorías legales que mantengan al alcalde en el cargo. Ante ello, recurrieron a la Contraloría y al Ministerio Público para solicitar medidas preventivas que resguarden los bienes y archivos de la municipalidad frente a la inminente salida de la autoridad.
A seis meses de concluir el período de gobierno, los regidores de oposición lamentaron que de siete proyectos de ordenanza presentados solo uno fue aprobado por la mayoría oficialista. Hicieron un llamado a la ciudadanía de Azángaro a evaluar los antecedentes de sus futuros candidatos para evitar que la decepción de esta gestión se repita en la tercera provincia más poblada de la región Puno.
(E.C)
